Hoy cuando me levanté, fui a buscar unas fotos que están dentro de un mueble que tengo y cuando lo abrí me di cuenta de que se cayó uno de los tramos. Dije para mi:Señor, otra más!, y a que últimamente pareciera que todo se está desbaratando precisamente cuando nuestro presupuesto está muy ajustado para agregar reparaciones.
Al leer el evangelio de hoy pude sentir la misericordia de Dios y le dí tantas gracias porque me recordó que es El quien debe preocuparse de mis necesidades y no yo. El prometió providencia y la dará porque es fiel y no puede negarse a sí mismo. Mi deber es hacer públicas estas cosas para que la gente que lo lea se dé cuenta de que Jesús está vivo y al igual que el Padre, está pendiente de cada uno de sus hermanos. Propagar el evnagelio es y debe ser mi preocupación esencial, papá Dios se encargará de lo demás.
!Gracias, Señor, por tu providencia!
Bienvenid@!!!
Recibe muuuchas bendiciones de tu Padre Celestial.
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!
sábado, 19 de junio de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
No te enojes contra tu hermano
Mt 5, 20-26
Cada vez que me confieso, me confieso del mismo pecado; la falta contra el segundo mandamiento : "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" y es que si no lo hiciera estaría cometiendo perjurio. En esta lectura dice Jesús bastante claro que con el simple hecho de llamar imbécil a su hermano ya merecemos un juicio y cuántas veces no me he molestado yo con las personas a mi alrededor por cualquier tontería. !Qué fácil se me hace juzgar y que difícil comprender! Aún no entiendo que cada persona es un misterio que debo respetar por lo menos con el manto del silencio, pues esa persona que me parece ha hecho algo tan desagradable o estúpido, está al igual que yo tratando de hacer lo mejor posible con las herramientas que tiene. Sólo Dios conoce las intenciones de su corazon, el por qué de su comportamiento y no lo juzga, entonces quien me nombró a mi juez de los demás? Con esto no quiero decir que no debamos retroalimentar a nuestros hermanos cuando lo veamos por mal camino sino que no debemos condenarlos o emitir opiniones sobre ellos porque no tenemos toda la verdad. Nuestro saber es limitado, si no nos gusta lo que hace un hermano digamosle con amor, oremos por él y dejemos que Dios haga su parte. Dejemosle a El los resultados y los juicios.
"Perdoname,Señor, por las veces en que he hablado mal de mi pareja, familia, amigos, conocidos o cualquier ser humano. Recuerdame que yo también cometo errores aunque me esfuerzo por ser mejor cada día, dame tus ojos para mirar en cada persona a mi alrededor lo que tu ves en ella, dame tu corazon para amarla como tú me amas a mi." Amén
lunes, 7 de junio de 2010
El matrimonio
"Feliz el marido de una buena mujer: el número de sus días se multiplicará. Una mujer valiente es la alegría de su marido, éste vivirá en paz todos los días de su vida. Una buena esposa es como el premio mayor de la lotería, le tocará en suerte al que teme al Señor.Rico o pobre tendrá contento el corazón; en todo momento se verá la felicidad en su rostro." Siracides 26, 1-4
En nuestra sociedad actual, vemos como el matrimonio se ha ido quedando como una idea hermosa en la cabeza de muchas mujeres ingenuas que se pasan la vida viendo novelas de amor. La realidad es que vamos al matrimonio con muchas ilusiones pero pocas precauciones. En esta palabra de Siracides nos damos cuenta de que hace miles de años atrás pasaba lo mismo, pues era considerado el buen matrimonio como un premio de la lotería. He escuchado miles de veces esa frase conmigo misma y con otras muchas mujeres más. ! Te sacaste la lotería con ese muchacho! !Cuánta suerte! etc. Pero aquellos que vamos recorriendo este camino de pareja sabemos que una buena relación no viene del azar sino que es un don de Dios, pura gracia divina. ¿De qué otra manera pueden dos personas con tantas diferencias de criterios, pensamientos e incluso prioridades lograr una sinergia tal que de su unión salga algo mejor aún que ellos mismos? Como todo lo que Dios nos da, requiere de nuestro esfuerzo y decisión el mantenerlo, protegerlo y alimentarlo para que dé fruto.
El matrimonio es para mi una oportunidad única de santificación, pues cada cónyuge debe morir a sí mismo para darse al otro, morir al interés propio y tragarse el orgullo a cada segundo para buscar el bien común. El Señor es tan bueno que decidió poner al alcance de nuestra mano la oportunidad de practicar ese amor incondicional que El nos vino a entregar a cada uno, donde hay que perdonar, creer, soportar y esperar siempre lo mejor de la otra persona simplemente porque fue un obsequio de Dios para mi. Es un regalo exclusivo y personalizado, aquel tiene lo que a mi me falta y yo tengo lo que él necesita. Una danza perfectamente coordinada donde vamos madurando cada día. ¿Díficil? No, no sólo eso sino que humanamente imposible. En estos 3 años y medio de matrimonio he querido divorciarme miles de veces, me he mantenido sólo porque he recordado que Dios eligió a esta persona para mi de entre todos los miles de hombres que hay en el mundo y si El no pudo encontrar otro mejor, cómo puedo hacerlo yo? Le prometí delante de El que lo amaría, cuidaría y le sería fiel en todas las circumnstancias por el resto de mi vida y así lo haré porque aunque pasemos por situaciones de dolor, carencia y desanimo si estamos juntos podremos sobrellevarlas mejor. Es así como vamos madurando en el amor, qué mejor forma de aprender a amar que amando y si vamos de la mano de Jesús, no hay duda de que llegaremos a buen puerto.
Jesús quiere que los matrimonios permanezcan unidos hasta que la muerte los separe, no seamos nosotros quienes cambiemos este destino divino. Esposo, ama a tu esposa como Cristo ama a su Iglesia y dió su vida por ella, hazla sentir amada con tus palabras y tus acciones. Esposa, ama a tu marido con el amor de María que en todo fue silencio, servicio y obediencia.
En nuestra sociedad actual, vemos como el matrimonio se ha ido quedando como una idea hermosa en la cabeza de muchas mujeres ingenuas que se pasan la vida viendo novelas de amor. La realidad es que vamos al matrimonio con muchas ilusiones pero pocas precauciones. En esta palabra de Siracides nos damos cuenta de que hace miles de años atrás pasaba lo mismo, pues era considerado el buen matrimonio como un premio de la lotería. He escuchado miles de veces esa frase conmigo misma y con otras muchas mujeres más. ! Te sacaste la lotería con ese muchacho! !Cuánta suerte! etc. Pero aquellos que vamos recorriendo este camino de pareja sabemos que una buena relación no viene del azar sino que es un don de Dios, pura gracia divina. ¿De qué otra manera pueden dos personas con tantas diferencias de criterios, pensamientos e incluso prioridades lograr una sinergia tal que de su unión salga algo mejor aún que ellos mismos? Como todo lo que Dios nos da, requiere de nuestro esfuerzo y decisión el mantenerlo, protegerlo y alimentarlo para que dé fruto.
El matrimonio es para mi una oportunidad única de santificación, pues cada cónyuge debe morir a sí mismo para darse al otro, morir al interés propio y tragarse el orgullo a cada segundo para buscar el bien común. El Señor es tan bueno que decidió poner al alcance de nuestra mano la oportunidad de practicar ese amor incondicional que El nos vino a entregar a cada uno, donde hay que perdonar, creer, soportar y esperar siempre lo mejor de la otra persona simplemente porque fue un obsequio de Dios para mi. Es un regalo exclusivo y personalizado, aquel tiene lo que a mi me falta y yo tengo lo que él necesita. Una danza perfectamente coordinada donde vamos madurando cada día. ¿Díficil? No, no sólo eso sino que humanamente imposible. En estos 3 años y medio de matrimonio he querido divorciarme miles de veces, me he mantenido sólo porque he recordado que Dios eligió a esta persona para mi de entre todos los miles de hombres que hay en el mundo y si El no pudo encontrar otro mejor, cómo puedo hacerlo yo? Le prometí delante de El que lo amaría, cuidaría y le sería fiel en todas las circumnstancias por el resto de mi vida y así lo haré porque aunque pasemos por situaciones de dolor, carencia y desanimo si estamos juntos podremos sobrellevarlas mejor. Es así como vamos madurando en el amor, qué mejor forma de aprender a amar que amando y si vamos de la mano de Jesús, no hay duda de que llegaremos a buen puerto.
Jesús quiere que los matrimonios permanezcan unidos hasta que la muerte los separe, no seamos nosotros quienes cambiemos este destino divino. Esposo, ama a tu esposa como Cristo ama a su Iglesia y dió su vida por ella, hazla sentir amada con tus palabras y tus acciones. Esposa, ama a tu marido con el amor de María que en todo fue silencio, servicio y obediencia.
"Señor Jesús, pongo en tus manos mi matrimonio para que tú permanezcas en el centro de él y nos ayudes a morir a nuestro egoísmo de forma tal que busquemos siempre lo mejor para nuestra pareja, que no permitamos que nada ni nadie se interponga en la unión que tú has bendecido sino que con el pasar de los días podamos sentirnos más unidos en ti, llenos de tu amor en los momentos de tristeza, de tu fidelidad en los momentos de dificultad, de tu perdón en los momentos de rebeldía, de tu paz en cada momento de nuestras vidas." Amén!
sábado, 29 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
ALFAREROS-LA COTORRITA
Que nuestras palabras sean siempre buenas, centradas en lo que Cristo quiere decir...
domingo, 23 de mayo de 2010
Hoy es Pentecostés, recibe el Espíritu Santo
Cristo, apróximadamente dos mil años atrás se le apareció a los apostoles y estos quedaron llenos del Espíritu Santo y pasaron de estar escondidos, atemorizados de correr la misma suerte que Jesús a proclamar por las calles, a plena luz que había resucitado.
La historia no ha cambiado, hoy y en nuestro bautizmo recibimos el Paráclito para poder tener fuerzas y herramientas que nos ayuden a servir a los demás y en nuestra propia vida de fe.
Si hoy te sientes como esos apostoles con temor, con tristeza porque las cosas no te han salido como lo esperabas, porque te sientes solo, incomprendido, en fin si en tu vida falta algo y no sabes qué es. PIDE ESPIRITU SANTO en el Nombre de Jesús, abre tu corazón y permite que El cambie tu vida que transforme tu interior y te llene de su gozo y de su amor, cuando sientas alegría y un deseo incontrolable de predicar a todo ser viviente que Jesús es el Señor, entonces sabrás que ha habido un Pentecostés para ti!
La historia no ha cambiado, hoy y en nuestro bautizmo recibimos el Paráclito para poder tener fuerzas y herramientas que nos ayuden a servir a los demás y en nuestra propia vida de fe.
Si hoy te sientes como esos apostoles con temor, con tristeza porque las cosas no te han salido como lo esperabas, porque te sientes solo, incomprendido, en fin si en tu vida falta algo y no sabes qué es. PIDE ESPIRITU SANTO en el Nombre de Jesús, abre tu corazón y permite que El cambie tu vida que transforme tu interior y te llene de su gozo y de su amor, cuando sientas alegría y un deseo incontrolable de predicar a todo ser viviente que Jesús es el Señor, entonces sabrás que ha habido un Pentecostés para ti!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)