Cuando vuelto hacia ti de mi pecado
iba pensando en confesar sincero
el dolor desgarrado y verdadero
del delito de haberte abandonado;
cuando pobre volvime a ti humillado,
me ofrecí como inmundo pordiosero;
cuando, temiendo tu mirar severo,
bajé los ojos, me sentí abrazado.
Sentí mis labios por tu amor sellados
y ahogarse entre tus lágrimas divinas
la triste confesión de mis pecados.
Llenóse el alma en luces matutinas,
y, viendo ya mis males perdonados,
quise para mi frente tus espinas. Amén.
Bienvenid@!!!
Recibe muuuchas bendiciones de tu Padre Celestial.
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!
miércoles, 14 de marzo de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
"Yo me imaginaba que saldría en persona a verme, y que, puesto en pie, invocaría al Señor, su Dios, pasaría la mano sobre la parte enferma y me libraría de mi enfermedad." 2 Re 5,1-15a
Muchas veces le pedimos algo a Dios y su respuesta nos llega en forma que no esperamos. Incluso nos revelamos contra esta respuesta porque en nuestra soberbia queremos que la solución nos llegue como queremos y cuando queremos. Sin embargo, el Padre no se deja chantajear por nuestra tozudez, nos envía gente que trata de hacernos entrar en razón y si les escuchamos, obtenemos la victoria.
A veces esperamos ver fuegos artificiales en una solución divina, pero lo que recibimos es una respuesta tan sencilla que dudamos de su veracidad, sólo en la medida que vamos cultivando la humildad en nuestras vidas nos damos cuenta de que todo lo que nos manda Dios es súper sencillo, casi nunca cuesta nada más que cultivar un carácter de humildad y mansedumbre de corazón. Sencillo pero no fácil, más no imposible para los que cuentan con su ayuda.
"Señor, dame el don de la humildad para reconocer que tú estás en las cosas más sencillas y me respondes siempre aunque a menudo no de la forma que yo espero, te entrego mis planes y anhelos para que tú tomes el control de ellos y se desarrollen según tu voluntad y no la mía, recuérdame que tus planes son mejores que los míos. Amen"
domingo, 11 de marzo de 2012
Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los hombres, pero, para los llamados, sabiduría de Dios. 1Cor 1,22-25
Para quien no ha sido llamado el evangelio es una locura, esto de perdonar sin medida, amar hasta la muerte, dar hasta de lo que nos hace falta, no tiene ningún sentido, morir a uno mismo cuando lo que se fomenta en este mundo es el dar placer a uno mismo, alcanzar las metas que nos hemos propuesto; estamos en la era del yo donde los demás importan sólo si ayudan a agilizar nuestros objetivos.
Estamos programados para el egoísmo y Jesús nos invita a salirnos de esa mentira, a entender que somos interdependientes y que sólo amando hasta que nos duela podremos alcanzar la plenitud del ser humano. Cristo murió por nosotros y nosotros estamos llamados a morir por El, no necesariamente en una cruz física sino en la entrega diaria a nuestros hermanos, especialmente los de casa. Dios quiere cambiar tu corazón, deja que El entre y lo cambie todo.
"Señor, quiero ayunar del egoísmo que no me deja terminar de comprender la locura de la cruz, dame tu fuerza y tu amor para ir saliendo de mi mismo cada día para ser luz de los que me rodean. Que pueda yo obedecerte siempre aunque me cueste, que mi corazón sea un lugar de oración donde tu presencia nos ilumine a todos. Amen"
Estamos programados para el egoísmo y Jesús nos invita a salirnos de esa mentira, a entender que somos interdependientes y que sólo amando hasta que nos duela podremos alcanzar la plenitud del ser humano. Cristo murió por nosotros y nosotros estamos llamados a morir por El, no necesariamente en una cruz física sino en la entrega diaria a nuestros hermanos, especialmente los de casa. Dios quiere cambiar tu corazón, deja que El entre y lo cambie todo.
"Señor, quiero ayunar del egoísmo que no me deja terminar de comprender la locura de la cruz, dame tu fuerza y tu amor para ir saliendo de mi mismo cada día para ser luz de los que me rodean. Que pueda yo obedecerte siempre aunque me cueste, que mi corazón sea un lugar de oración donde tu presencia nos ilumine a todos. Amen"
sábado, 10 de marzo de 2012
"Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado." Lc15,1-3.11-32
Muchas veces me he identificado con el hermano mayor del hijo pródigo, pero según he ido creciendo en la fe, he aprendido a ponerme en el lugar del hijo perdido y a agradecer la bondad del padre. Creo que en este tiempo el Señor nos pide a ir un paso más allá del hermano mayor, a no sólo alegrarnos por el hermano que regresa sino que nos llama a ir a su encuentro.
Es seguro que tenemos muchos alrededor nuestro que están perdidos y necesitan regresar a casa de su padre, donde no les faltará nada, aceptemos que el amor del Padre da para todos y la fiesta del cielo por cada alma es más grande por un pecador que por un justo, no hay nada de malo en ello, en su bondad, Dios quiere que todos se salven. Busquemos pues, al vecino gruñón, al hermano alocado y hablémosle del gran amor que el Señor tiene para ellos, que los espera con los brazos abiertos, si no aceptan oremos por ellos y hagamos sacrificio por su salvación.
"Amado, Señor, primero que nada te pido perdón por mis pecados, especialmente la soberbia de creerme más digno que otro de tu amor y tus bendiciones, te presento a mis hermanos perdidos y te pido por ellos para que puedan sentir la necesidad de volver a ti arrepentidos y hambrientos de tu amor y perdón. Que ninguno de ellos se pierda es tu deseo y por tanto también el mío, te ofrezco ___________ en sacrificio por sus almas. Amen"
miércoles, 7 de marzo de 2012
Himno: AMIGO DE LOS HOMBRES, JESUCRISTO
Amigo de los hombres, Jesucristo,
tú solo das sentido a nuestra historia,
y, con los ojos fijos al futuro,
la Iglesia vive fiel a tu memoria.
Este tiempo de ayuno te presenta
de nosotros la parte más oscura,
y tus manos clavadas al madero
nos devuelven tu paz y tu ternura.
A lo largo del día no nos dejes,
no nos falte la luz de tu mirada:
llena de amor los pasos que caminan
de este mundo a la luz de tu alborada. Amén.
tú solo das sentido a nuestra historia,
y, con los ojos fijos al futuro,
la Iglesia vive fiel a tu memoria.
Este tiempo de ayuno te presenta
de nosotros la parte más oscura,
y tus manos clavadas al madero
nos devuelven tu paz y tu ternura.
A lo largo del día no nos dejes,
no nos falte la luz de tu mirada:
llena de amor los pasos que caminan
de este mundo a la luz de tu alborada. Amén.
martes, 6 de marzo de 2012
"¿Y dónde están tus limosnas? ¿Dónde están tus obras de caridad? ¡Ya ves lo que te pasa!" Tb 2,9-14
A veces pensamos que, por el hecho de seguir al Señor y serle fieles, nuestra felicidad en esta tierra debe estar asegurada y si no estamos libres de problemas, Dios no nos está atendiendo como es debido o no somos honestos en nuestra relación con El. El pensar así indica que nuestra fe es inmadura pues el camino del cristiano está plagado de obstáculos, a fin de crear en nosotros el carácter de Cristo. Seguirle en la abundancia, en la salud y en la armonía con todos es sumamente fácil, sin embargo, en estas circunstancias es muy probable que nos enfriemos y desviemos nuestro camino.
Dios en su infinita misericordia, permite las dificultades para que podamos purificar nuestro corazón y parecernos más cada día a El. Si estás pasando por una etapa difícil, dale gracias a Dios que quiere fortalecer tu fe a través de la prueba, aprovecha este tiempo para acercarte más a El. Ya vendrá el tiempo de dar gracias cuando pase la tormenta.
"Señor, recuérdame que nada en esta vida es eterno, es preferible pasar unos cuantos años de dificultad contigo que toda una eternidad sin ti. Que pueda permanecer fiel aún en los momentos donde pareciera que me has abandonado. Ayúdame a madurar en la fe hasta ser como Cristo. Amen"
viernes, 2 de marzo de 2012
Himno: NO ME PESA, SEÑOR, HABER FALTADO. -Tomado de las Vísperas de hoy
No me pesa, Señor, haber faltado
por el eterno mal que he merecido,
ni me pesa tampoco haber perdido
el cielo como pena a mi pecado.
Pésame haber tus voces despreciado
y tus justos mandatos infringido,
porque con mis errores he ofendido
tu corazón, Señor, por mí llagado.
Llorar quiero mis culpas humillado,
y buscar a mis males dulce olvido
en la herida de amor de tu costado.
Quiero tu amor pagar, agradecido,
amándote cual siempre me has amado
y viviendo contigo arrepentido. Amén.
por el eterno mal que he merecido,
ni me pesa tampoco haber perdido
el cielo como pena a mi pecado.
Pésame haber tus voces despreciado
y tus justos mandatos infringido,
porque con mis errores he ofendido
tu corazón, Señor, por mí llagado.
Llorar quiero mis culpas humillado,
y buscar a mis males dulce olvido
en la herida de amor de tu costado.
Quiero tu amor pagar, agradecido,
amándote cual siempre me has amado
y viviendo contigo arrepentido. Amén.
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