Bienvenid@!!!

Recibe muuuchas bendiciones de tu Padre Celestial.
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!

sábado, 2 de octubre de 2010

Me estuvo bien el sufrir, así aprendí tus mandamientos. Salmo 118

El salmista, al igual que muchos de nosotros reconoce que el sufrimiento, aunque no es algo agradable, siempre nos ayuda a sacar a la luz las verdades de nuestro corazon. Si recibimos paz en medio de la prueba, permanecemos fieles a nuestro Padre entonces hemos madurado en la fe, pero si al contrario nos desesperamos, empezamos a renegar de Dios y a decir que no se puede ser bueno o preguntarnos por qué nos pasa esto a nosotros y a actuar como si no conocieramos al Creador de todas las cosas, debemos hacer un pare y analizar nuestra fe porque si nos sentimos así no estamos dando testimonio de Cristo en nuestras vidas y necesitamos ayuda, dirección espiritual.
Las situaciones difíciles van a llegar a nuestras vidas inevitablemente, pero sólo saldremos victoriosos de ellas si nos mantenemos agarrados del Señor, no es nada complicado simplemente asistir más frecuentemente a los sacramentos, permanecer más tiempo en oración, buscar guía espiritual con un sacerdote o alguien que entendamos se deje usar por el Espíritu Santo tantas veces como nuestro corazon lo necesite para lograr deshacernos de las dudas, los temores porque ninguno de esos sentimientos vienen de Dios. Muchos sufrimientos vienen de nuestro propio pecado,dependencias emocionales y otras ataduras que sólo podemos combatir con una real decisión de dejar todo eso atrás y cambiar nuestra forma de ser lo cual a veces es más doloroso que lo que padecemos, por nuestra rebeldía.
Ten confianza, no temas, Dios quiere que seas feliz, quiere que seas libre de todo sufrimiento pero no te va a quitar aquel que te puede hacer mejor y que te moldea para entrar en su reino con la perfección de su hijo Jesús, déjate guiar, puede que ya sepas que mandamiento no has aprendido y no lo quieras reconocer, de lo contrario pide discernimiento y El te iluminará.
"Señor, estoy atadado a acciones que no te agradan, pero de alguna manera el dejarlas me duele mucho, por lo que vengo a ti con corazón contrito y humillado, sabiendo que no lo rechazarás, para que me dés la fortaleza que necesito para salir de esta dificultad con la cabeza en alto, sabiendo que con tu ayuda pude lograr aprender y guardar tus mandamientos. Amen"

viernes, 1 de octubre de 2010

Hablé a la ligera,¿Qué replicaré? Job 40,4

El silencio muchas veces, es la mejor opción en tiempos de prueba porque en nuestra desesperación podemos ofender a Dios. Aunque nos cueste aceptarlo nos es imposible entender por completo el por qué Dios permite x situación en nuestras vidas. Si leen el libro de Job verán que el Padre no les explicó porque tuvo que pasar por tantas dificultades, pero le reprendió por intentar saber más que El quien creó todo cuanto existe. Aún así en su infinita misericordia, le bendijo con mayo abundancia de lo que había perdido por mantenerse libre de pecado en tal cruel prueba provocada por el demonio, el único tentador.
Nadie nos ama más que nuestro Creador, de todas formas permite que nos enfrentemos al dolor, la enfermedad, la muerte y toda clase de calamidades; dependiendo de la actitud con la que las enfrentemos, éstas nos servirán para obtener mejor dones espirituales y hasta materiales. no dudes nunca del amor de Dios y su fidelidad en las dificultades, todo lo que El te pide que hagas es que veas, calles y esperes, entonces El actuará.
"Amado Padre, en estos momentos mi vida es una gran catástrofe, todo está mal, pero confío en ti, en tu amor y en que t;u estás en control de todo, sólo te pido que mires a tu sierv@, el que amas porque está sufriendo, pero sé que nadie que haya puesto su confianza en ti ha quedado defraudado por eso, yo te alabo, Señor, yo te canto!"

sábado, 18 de septiembre de 2010

aquel a quien perdonó más. Lc 7, 43b

Así como la mujer que besaba los pies de Jesús demostró mucho amor, San Pablo también lo demostró al soportar todo lo que soportó por el evangelio, pues el agradecimiento por la misericordia que el Señor tuvo con El era muy grande. Alguien me dijo una vez: "yo creo más en un pecador arrepentido que en un santo que no ha hecho nada malo" porque su testimonio es más convincente y la verdad es que muchas veces es así porque los pecadores sabemos de dónde hemos venido, hemos coqueteado con la oscuridad y la hemos dejado entrar en nuestras vidas pero al encontrarnos con el Señor verdaderamente, nos damos cuenta de lo que nos habíamos estado perdiendo y bajo ninguna circunstancia queremos volver a dejar entrar el pecado, por eso el cambio tan drástico en hombres como San Agustín. Démosle gracias a Dios porque a El no le importa cuán grande sea nuestro pecado, El siempre está dispuesto a perdonarnos y a llenarnos de su gracia para evitar la tentación de caer otra vez.
"Amado, Señor, gracias por perdonar mis muchos pecados, pon en mi un corazón agradecido que no se canse de besarte los pies en adoración ni tampoco de trabajar por el evangelio. Renuevame con la firmeza de tu Santo Espíritu para dar los frutos de tu gracia en abundancia. Amen"

Un testimonio del amor de Dios en mi vida...

Mi mejor amiga se casaba el 11 de Septiembre y mi situación financiera no me permitía ir a la boda, pero en un momento de oración sentí que el Señor me decía que iría así que muy contenta le dije a mi esposo que así iba a ser; él no fue tan entusiasta como yo, me dijo tooodo lo que estaba pasando en ese momento por lo que no debería ilusionarme con esa idea, pero yo sabía lo que Dios me había dicho y lo confesé con mi boca. Un mes antes cuando todo parecía que no iríamos, se me ocurrió una idea y funcionó a la perfección, un préstamo que no afectaría nuestros pagos mensuales, todo fluyó y fuimos a la boda, vivimos una experiencia inolvidable de cómo el Señor, no siempre nos da las cosas como las queremos pero sí como las necesitamos, pues todo fue bien medido con el gasto justo, nada de chucherías, pero sí hubo tanta ayuda de nuestros amigos que pudimos ver la mano de Dios en todo momento. Ahora incluso hay oportunidades de entradas adicionales de dinero que nos ayudarán a cuadrar nuestras finanzas. Como en Caná de Galilea, pudimos celebrar con Jesús una unión que promete ser de las que a El le gustan, que Dios bendiga a nuestros amigos para que su relación sea hasta la muerte, damos la gloria a Dios por permitirnos ser testigos de su enlace y a la Virgen por su intercesión en todo momento. En verdad pude sentir a la madre diciéndole a Jesús, ya no tienen vino...Gracias, Señor!

..y aún siendo Hijo, por los padecimientos aprendió la obediencia. Hb 5,8

La obediencia a los mandamientos del Señor, es lo que necesitamos para llegar a la perfección que Jesús logró. El tuvo que sufrir lo indecible para cumplir la voluntad de su Padre y aún se resistía por el miedo la noche antes de su calvario, se dejó llevar y ahora Dios le ha dado el poder y gloria eterna.
Aceptar el dolor, la frustración y la pérdida es lo más sano que podemos hacer porque no hay quien nos lo pueda evitar, para ser santos hay que sufrir porque debemos superar nuestra naturaleza humana para que sobresalga en nosotros nuestra naturaleza espiritual. Sólo muriendo es como se vive por difícil que parezca, es así. Entonces no hay por qué quejarse, en medio de tu dificultad aprende a obedecer, a hacer lo que Dios quiere que hagas en ese momento, con la confianza de que El sacará algo bueno de esa situación.

"Señor, yo quiero obedecerte aunque quisiera evitar el dolor, ayúdame a aceptarlo y a transformarlo en un gran testimonio de tu amor a través de la paz que recibo de ti en todo momento."Amen

Bendigan a los que los maldigan, rueguen por los que los difamen. Lc 6,27-28

Nada hay más doloroso que el hecho de que alguien hable mal de ti sin base o que alguien te odie sin razón. Es natural querer devolverle la moneda o hacer aún peores cosas para vengarnos. Nuestro ego está ofendido y con razón, pero debemos resistir la tentación de obra igual que nuestro enemigo. Pareciera injusto hacer nada para vengar el daño pero la verdad es que es lo mejor que nos puede pasar porque se lo dejamos a nuestro Padre celestial que nos cuida como a la niña de sus ojos. Al rogar por aquellos que nos odian actuamos como Cristo en la cruz y por tanto progresamos espiritualmente hacia la perfección a la que hemos sido llamados.
El resentimiento y el deseo de venganza son sentimientos muy dañinos para quien los tiene y por eso al liberarnos de ellos por la gracia del Espíritu Santo ganamos dones espirituales. No crean que los actos de los malvados quedarán impunes pues Dios es justo y devuelve a cada quien según sus obras y si hacemos lo que queremos qué nos devolverá Dios. ¿Dónde estaría la diferencia entre nosotros y nuestros enemigos?
"Amado, Señor, me cuesta bendecir y orar por aquellos que me han hecho tanto daño, pero quiero agradarte a ti por sobre todas las cosas, por eso te pido que me liberes de mi orgullo y me des la gracia de perdonarles en el Nombre poderoso de Jesús, permite que ellos puedan abrir sus ojos y ver que su conducta es abominable para" que cambiándola puedan evitar mayores consecuencias y que algún día podamos darnos un abrazo sincero de hermanos. " Amén!

viernes, 3 de septiembre de 2010

No juzguen y no serán juzgados, no condenen y no serán condenados, perdonen y serán perdonados. Lc 5,37

Nos es tan fácil juzgar, ponemos intenciones en los demás según lo que nosotros entendemos son, y pobre de aquel que nos haga algo porque hasta las cuatro esquinas se enteran de lo malvada que es esa persona!
El Señor nos presenta una opción diferente: no juzgar porque sólo el Padre conoce las intenciones de los corazones y muchas veces aquel que parece malo tiene un mejor corazón que el que siempre te ha tratado bien. Muchas veces las personas hacen daño sin darse cuenta o porque no saben cómo amar. SOLO DIOS CONOCE EL CORAZÓN DEL HOMBRE. No pretendamos tomar su lugar porque entonces pobre de nosotros si hemos sido implacables con los demás porque de esa misma manera nos tratará el Señor cuando nos llegue la hora de ser juzgados.
Esto es contrario a la naturaleza humana porque el orgullo es más grande que nosotros, pero si permitimos que el Espíritu Santo nos ayude iremos aprendiendo a callar y a comprender en vez de juzgar y condenar.
"Señor, quiero cumplir tu voluntad y alcanzar la plenitud de mi ser, despojame de mi amor propio para que me sea fácil perdonar a todo aquel que me ofende y dame un respeto tan grande por mi hermano que sea capaz de dejar pasar la tentación de juzgarle cuando sus acciones me parezcan desagradables en cualquier modo.""Amén