Bienvenid@!!!

Recibe muuuchas bendiciones de tu Padre Celestial.
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!

domingo, 23 de enero de 2011

Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. Sal 27

Hace un tiempo recibiste una promesa del Señor, sentiste en tu corazón que algo grande pasaría en tu vida; sin embargo, meses, años después aún no llega... comienzas a desanimarte y te vas enfriando en la oración pues sientes que ya no hay esperanza para ti...
Mentira del diablo!! Claro que recibirás lo que el Señor te ha prometido porque El es fiel, no tengas miedo ni te desanimes, pues eso es lo que el enemigo quiere y por eso ha retrasado la respuesta del Señor, pero ya está en camino tu milagro!
Declaralo con fe, estás en victoria porque Jesús venció al mundo y si crees que ya has recibido tu promesa, en oración, la obtendrás. No pierdas tus bendiciones por tu falta de fe, más bien aprovecha este tiempo de espera para estudiar la palabra de Dios y descubrir tooodas las promesas que hay para aquellos que día y noche meditan sus palabras y las ponen en práctica.
Las promesas son para los hijos y el dijo: El que salga vencedor heredará todo esto...así que ponte en pie de guerra con mucha oración, ayuno si es necesario y sobretodo esperanza, porque a aquel en quien has creído le ha parecido bien darte las llaves del reino.
"Gracias,Señor, porque me iluminas con tu amor y tu verdad, curas mis dolencias y llenas mi corazón de alegría, más que aquellos que toman vino en abundancia. Gracias por tus promesas, porque sé que cada una de ellas se cumplirá en su debido momento si me mantengo constante en tus mandamientos. Amen"

jueves, 20 de enero de 2011

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.Sal 39

Cuando las cosas van mal por tiempo prolongado, es probable que los brazos se nos comiencen a caer, el ánimo a desmoronarse y nuestra fe a debilitarse. Sin embargo, es cuando más debemos aferrarnos al Señor, porque es cuando la batalla espiritual está en apogeo y si desmayamos, perderemos las bendiciones que Jesús ganó para nosotros. En tiempos difíciles, debemos examinar nuestra conducta para verificar si está conforme a la voluntad de Dios, en este momento de prueba, ¿ Me revelo, me deprimo o acepto con humildad y esperanza lo que mi Padre ha permitido que yo viva? El enemigo quiere debilitar nuestra confianza en Dios, poniendo en nuestra mente pensamientos como que mis oraciones no son escuchadas, Dios se ha olvidado de mi, etc..NO LE CREAS!!! Ya la victoria es tuya desde que Cristo murió por ti en la cruz, de ti depende reclamarla y proclamarla para la gloria de Dios; no le dejes tus bendiciones al diablo, con la autoridad que te dió Jesús echalo fuera de tu vida y de tus proyectos, deja sólo espacio para el Señor en tus pensamientos y acciones y verás que las cosas comienzan a cambiar, que la paz more en tu corazon, porque un corazón ansioso no tiene a Dios dentro, sólo en El se encuentra la paz.
"Señor, perdoname por darle poder al enemigo con mi falta de fe, mi desaliento, mi pereza para tus cosas...gracias por darme nuevamente conciencia de pecado y la oportunidad de acercarme a ti, pues Tú guadras en perfecta paz a áquel cuyo pensamiento en ti perservera, por eso estoy aquí para hacer tu voluntad. Amen"

martes, 14 de diciembre de 2010

Y ustedes, ni viéndolo, se arrepintieron después, para creer en él, Mt 21,32

Seguir la voluntad de Dios no siempre es fácil pues implica un serio esfuerzo de nuestra parte. Muchos de nosotros conocemos su amor y sus milagros y nos encanta sentirnos elegidos y privilegiados pero no queremos entender la otra cara de la moneda, que es cambiar nuestra actitud. El sello de la realeza, el que nos diferencia como hijos del gran Rey, viene en combo; la humildad y la pobreza de espíritu, el reconocernos pecadores nos hace humildes y nos ayuda a ser más comprensivos con los que nos rodean y la pobreza de espíritu nos da sed de Dios, querer estar en su presencia porque NECESITAMOS de su providencia en todas las áreas de nuestras vidas. Muchos cristianos son como el primer hijo, que creen que cumplen con la voluntad de Dios con sólo decir: "creo en Jesús", pero sus actitudes y acciones demuestran lo contrario al igual que elpueblo de Israel que no le reconoció ni viéndolo en persona, su orgullo era demasiado grande y por eso la promesa llegó a nosotros, los gentiles.
El Señor en su infinita misericordia, nos llama una vez más para que nos levantemos y demostremos con nuestras acciones que Cristo vive en nosotros y permanece en nosotros. Que este tiempo de adviento nos sirva para arrepentirnos y creer en él.
 
"Señor, cuántas veces te he dicho que voy a hacer algo bueno en tu Nombre y  no lo he hecho por mi pereza o interés en otras cosas, perdoname y dame tu fuerza para ir y trabajar en tu viña."Amen

martes, 30 de noviembre de 2010

Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, lo siguieron. Mt 4,22

El llamado de Jesús no es para demorarse, es ahora; los apostoles Pedro, Andrés, Santiago y Juan lo sintieron así. Habían pescado montones de peces ese día, pero no les importó dejar esa pequeña fortuna para seguir a Aquel que había permitido la bonanza. No sabían bien quién era ni de dónde venía o adónde iba, no les importó cómo vestía ni saber quién era su padre, sólo escucharon su voz y entendieron que seguirla era más importante que cualquier otra cosa. Esa es la riqueza espiritual más grande que puede tener ser humano alguno, seguir el primer mandamiento: Amarás a tu Dios sobre todas las cosas, con toda tu mente y todo tu corazon. No sé cuáles son tus peces ni tus redes pero sé que Jesús también te dice a ti: "Ven conmigo y te hará pescador de hombres."

"Querido Jesús, me cuesta mucho dejar mis redes porque me siento segura en ellas, ayúdame a dejarlas atrás como lo hicieron los apostoles y a confiar en que contigo no las necesito porque nadie que haya puesto su esperanza en ti ha quedado defraudado. Amen"

www.unrayitodetuluz.blogspot.com

martes, 23 de noviembre de 2010

¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza...Sal 42:11

En tiempos difíciles se hace casi imposible no tener momentos de angustia, de desesperación, de soledad. Ante una tentación qué duro es no caer y si caemos cuánto trabajo nos da levantarnos. Sólo una cosa podemos hacer en esos momentos de debilidad, donde todas las puertas están cerradas, sólo alguien es capaz de darnos la ayuda que necesitamos, es DIOS. Ese Padre abnegado que sabe exactamente lo que necesitamos, que se adelanta y nos da muchas veces, más de lo que pedimos o imaginamos.
Cuando estamos en el fondo, miremosle a El, confiemos en El porque a El no le importa cómo te caigas, cuántas veces falles, sino cuántas te levantas. Agarrate de su mano, sacudete el polvo, limpiate las heridas y deja que sea El quien te guíe, cierra tus ojos y dejate llevar por su Espíritu Santo, pues nadie que ha confiado en El ha quedado defraudado.
"Mi esperanza está puesta en ti, Señor, pues sólo tú conoces mi destino, lo que en verdad me hace falta y cuándo es el mejor momento para obtenerlo. No sé cuándo ni cómo saldré de este valle de lágrimas pero aún aquí he encontrado gozo, sabiéndome tan amada(o) por ti. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen"

domingo, 14 de noviembre de 2010

Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca; no vayáis tras ellos.

No se dejen engañar, cuántos pastores están metiendo horror en sus seguidores diciéndoles que se está acabando el mundo, cuando el mismo Señor dijo que nadie sabe ni el día ni la hora en que sucederá todo esto. Entonces más que preocuparse por si es este año o la semana que viene, debemos trabajar en nosotros mismos para lograr tener un corazón limpio, agradable al Señor, de modo que si nos encontramos con la muerte en el próximo minuto, podamos ir al encuentro de nuestro Padre celestial. Debemos orar todos los días por la conversión de los pecadores, especialmente por aquellos más necesitados de la misericordia de Dios, por los que nadie ora ni se preocupa.
Pidamosle al Señor que nos dé discernimiento para no seguir a los falsos profetas, tantos que hay hoy en día y que engañan a quienes les siguen metiéndoles su propia paranoia, sus propios miedos en vez de dar íntegro el mensaje de Dios, conviertanse y crean en el evangelio, en el perfecto amor no hay temor, entonces por qué tanto miedo?¿Será que temen perder adeptos si les dan esperanza?
Dios nos ama y nos da cada minuto la oportunidad de un nuevo comenzar, así que no la desaprovechemos y dejemos que sea El quien decida cuándo y cómo vendrá en una nube.
"Señor, hay tantos por ahí diciéndo que tienen la verdad absoluta revelada por ti, pero al mismo tiempo incentivan la desunión de tu Iglesia,¿Cómo creerles si hacen justo lo contrario a tu palabra? Dame sabiduría para seguir pensando por mi misma y encontrarte en todo lo bueno, bello y perfecto que tú has creado. Amén"

sábado, 13 de noviembre de 2010

Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra? Lc18,8

La fe a la que se refiere Jesús es una fe que permanece en las pruebas largas y difíciles, estamos muy acostumbrados a lo instantáneo, a lo fácil y cuando no obtenemos lo que queremos de inmediato, abandonamos el esfuerzo de conseguirlo. Por eso hay tantos jóvenes que, decepcionados por lo difícil que es estudiar o encontrar trabajo, prefieren vender drogas y hacerse ricos en un abrir y cerrar de ojos sin medir las consecuencias de sus actos. El Señor siempre responde nuestras oraciones, pero muchas veces el enemigo las retrasa para que nos desalentemos y perdamos la confianza en Aquel que nos creó y que nos prometió darnos todo lo que pidamos en su Nombre conforme a su voluntad, pues nos dará lo que realmente necesitamos.

Hoy, puede ser que estés padeciendo un mal desde hace años y aún no hayas recibido respuesta, o necesitas algún favor y Dios parece en silencio, pero es porque El está trabajando, El ha escuchado tus lamentos, tus gritos no te desanimes ahora, aguanta un poco más, sigue clamando hasta que recibas la respuesta, cuando sea así tu corazón lo sabrá y entonces podrás cantar un canto de victoria.

"Señor, hoy me siento como el pueblo de Israel frente al mar rojo, no tengo otra posibilidad de éxito que no sea clamarte a ti, tengo ya mucho tiempo en esta situación, pero sigo confiando en ti, porque tú eres mi Padre y me amas sé que me ayudarás a cruzar a la otra orilla. Amén"