Bienvenid@!!!

Recibe muuuchas bendiciones de tu Padre Celestial.
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!

domingo, 13 de noviembre de 2011

"Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y despejados." 1 Tes 5,1-6

Nuestro propósito en esta vida es dar gloria a Dios, utilizar toda nuestra capacidad para dar a conocer el amor del Padre manifestado a través de su hijo Jesús. En esto consiste la vida cristiana y es en lo que debemos poner nuestro esfuerzo, en irnos transformando día a día en luz. De esta manera, estamos pendientes de no faltar a la voluntad de quien nos creó y así estamos preparándonos para el encuentro con El.
Los tiempos son difíciles y muchos aprovechan lo que pasa en el mundo, para meternos miedo con fechas apocalípticas, olvidando que Jesús nos dijo que nadie sabe ni el día ni la hora, lo verdaderamente importante es vivir cada día de manera que si llega nuestro fin, vayamos al cielo. 
"Señor, que mi mayor preocupación de cada día sea agradarte a ti, ayudar a quienes me rodean, amar y respetar a mis hermanos, servirte en todo lo que me llames con entrega y compromiso, quiero que cuando vengas a buscarme pueda entregarte el doble de lo que me diste, pues siendo fiel en lo poco, me darás mucho más. Amen"


jueves, 10 de noviembre de 2011

"[La sabiduría..] entrando en las almas buenas de cada generación, va haciendo amigos de Dios y profetas." Sab 7,22-8,1

La sabiduría es un don de Dios que debemos pedir constantemente porque ella es la que nos hace amigos de Dios, es la que nos permite conocer su voluntad y gustar de ella. Nos hace profetas porque con ella sabemos separar lo que está bien de lo que está mal. No tiene que ver con los estudios que hayamos hecho, pues encontramos muchos letrados carecientes de este don, porque Dios se la regala a los humildes de corazón.

Cuánta sabiduría hace falta en este mundo, en nuestros gobernantes, líderes, en nosotros mismos, pidamosla con insistencia al Señor para que pueda renovarnos, para que podamos cuidar y administrar bien lo que nos ha dado.

"Dame tu sabiduría, Señor, quiero ser tu amigo, tu profeta, saber lo que tú quieres en todo momento y actuar conforme a ello siempre para no cometer errores evitables producto de mi orgullo y mi pecado. Quiero, Señor, estar en tu gracia y vivir en tu verdad, sólo tú puedes ayudarme con tu sabiduría. Amen"

miércoles, 9 de noviembre de 2011

"¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?" Lc 17,11-19

Un samaritano fue el único que agradeció al Señor por haberle curado, los otros, ni siquiera miraron atrás. Por su fe, recibió más que la limpieza de su cuerpo, recibió la salvación. Muchos de nosotros somos como los nueve leprosos, le pedimos insistentemente a Dios por favores y cuando los recibimos no le agradecemos sino que damos por sentado su misericordia.
En la primera lectura se nos advierte de la soberbia, lo que tenemos, absolutamente todo, es por gracia de Dios, es El quien abre las puertas para que seamos prósperos, tengamos salud, etc. Reconozcamos que El es nuestro proveedor y nos pedirá cuentas de lo que nos ha dado. Al que mucho se le da mucho, se le pedirá. Administremos correctamente sus dones, no abusemos del poder, compartamos lo que tenemos, seamos agradecidos con el Padre por todo lo que nos ha dado.
"Gracias, Señor, por tu infinita misericordia para conmigo, por todas las bendiciones que diariamente me regalas, por todos los peligros de los que me proteges y ni cuenta me doy, por todo lo que tengo, por mi familia, mi trabajo y  mis amigos, gracias por lo que seguirás haciendo en mi vida. Permite que siempre tenga un corazón agradecido y que pueda actuar conforme a tu voluntad. Amen"





lunes, 7 de noviembre de 2011

"Auméntanos la fe." Lc 17, 1-6

Todos los días le pido al Señor que aumente mi fe, yo creo en El pero en las dificultades o al leer las noticias me es necesaria una dosis más de su don.  Cómo seguir creyendo en mi religión católica cuando hay tantos hombres y mujeres manchando su nombre día a día, cómo seguir con mi esposo que me ofende tantas veces aún sin proponérselo, cómo hablar nuevamente con aquella amiga que tanto daño me hizo, cómo seguir despertando día a día con la esperanza de que el nuevo día será mejor que el de ayer. SOLO POR LA FE.

Yo creo en Jesús, creo que El vino a salvarnos y que su camino no es sencillo de seguir, pero no es imposible gracias a la fuerza que recibimos del Espíritu Santo, podemos ser esos cristianos que marcan la diferencia porque no vamos tras los hombres ni nos dejamos vencer por las circunstancias, creemos en Dios y su plan perfecto para nosotros. Cuando nos aferramos a sus promesas, movemos montañas.

"Amado, Señor, aumenta mi fe, quiero ser un buen ejemplo para mis hermanos, quiero aprender a perdonar infinitas veces, quiero mover cerros... dame una efusión especial de tu Santo Espíritu para poder seguir viviendo con una sonrisa aún en las peores circunstancias, porque nadie que ha confiado en ti ha quedado defraudado. Amen "



domingo, 6 de noviembre de 2011

"Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora." Mt 25,1-13

Si abrimos cualquier periódico estaremos de acuerdo con estas palabras de Jesús. Parece que la orden del día en nuestro país y el mundo es la muerte, cuántas muertes sin sentido ocurren día a día, personas sanas y fuertes que pierden su vida por la ira de otros. No sabemos ni el día ni la hora, pero esto no es razón para temer, porque los que mueren en Cristo irán con El al banquete de bodas.
Nuestro esfuerzo diario debe estar concentrado en estar preparados, atentos a mejorar cada día, a vivir con la lámpara encendida para que podamos irnos con el novio cuando venga a buscarnos.
El amor perfecto echa fuera el temor, que podamos vivir sin temor a los que pueden matar el cuerpo pero no el alma. Que nuestras actitudes siempre sean para conservar nuestra vida, pero ante la inminente muerte, recordemos que Dios nos espera del otro lado.
"Señor, dame la sabiduría para vivir conforme a tus preceptos en todo momento, de forma que no me preocupe la hora de mi muerte sino más bien que viva con la esperanza de tu salvación. No permitas que el temor me paralice ante la violencia de este mundo, recuerdame siempre que tú tienes el control. Amen"

miércoles, 2 de noviembre de 2011

"Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró." Mc 15,33-39;16,1-6

La muerte es algo de lo que difícílmente nos podremos librar. En la biblia sólo dos personas fueron arrebatadas al cielo sin pasar por la muerte. Jesús no escapó de ella, pero la venció dándonos a todos la oportunidad de la resurrección. Nos cuesta mucho aceptar la muerte, hablamos de ella como si no nos fuera a llegar nunca o la ponemos como excusa para hacer todos los desarreglos del mundo.
Pero, ¿Reflexionamos realmente en ella? La muerte es un paso que conduce a la vida eterna, a pesar de lo terrible que pueda ser o de la agonía que exista antes, un día daremos ese paso y es tan natural como nacer.
El punto está en cómo vivir si sabemos que vamos a morir un día, pero no sabemos ni el día ni la hora, Cristo nos da la respuesta, aún en su pasión fue fiel al Padre y por eso recibió la gloria de la resurrección. Vivamos como el vivió y sabremos con certeza que aunque nuestro cuerpo quede sin carne, veremos a Dios con nuestros ojos al igual que Job.
"Señor, que pueda morir en mí toda inclinación al pecado pues quiero morir en tu gracia para mirarte eternamente. Que pueda ver la muerte como parte de la vida y no me turbe cuando mis amados perezcan porque si yo creo en ti toda mi familia será salvada como lo has prometido y no hay  mejor lugar que estar en tu presencia eternamente. Amen"

martes, 1 de noviembre de 2011

"Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo." Mt 5,1-12a

Debemos recordarnos estas palabras siempre, nuestra recompensa será grande en el cielo, significa que por hacer las cosas que Jesús nos pide no necesariamente recibiremos recompensa aquí en la tierra sino que nos será guardada en el cielo.
En esta vida, nos tocarán muchos infortunios si obedecemos a Dios, pero no debemos preocuparnos porque estamos blanqueando nuestros vestidos en la sangre del cordero lo que nos dará derecho al árbol de la vida  y si ese es nuestro propósito, por qué andar con tanto miedo, al final de esta vida no nos llevaremos nada más que la satisfacción de haber servido al Señor de todo corazón.
Si confiamos en El plenamente sabemos que no debemos angustiarnos por nada porque El tiene cuidado de nosotros y nos da todo lo que necesitamos, el problema es que no nos conformamos con eso y siempre queremos más, somos necios y no comprendemos la brevedad de esta vida.
Que Dios nos dé ese corazón bienaventurado del que habla Jesús, que sea pobre, que sea capaz de sufrir por su causa y permanecer contento pues sabe en quien confía, tiene una meta y es la vida eterna, que se nos conceda tenerla.
"Señor, a veces me pierdo en las preocupaciones de un mundo que pasará y olvido que me llamas a una vida mejor, donde no habrá dolor ni violencia ni escasez ni enfermedad, que pueda tener siempre la mirada fija en ti y ser capaz de vivir conforme a tu voluntad, de forma que pueda llegar a ese lugar que me compraste con tu sangre. Amen"