La forma de expresarnos deja ver nuestra educación, si usamos palabras rebuscadas si pronunciamos bien las palabras, todos verán que somos personas con un alto nivel de fluidez en el lenguaje.Aunque esté bien,eso a Dios no le importa para nada, lo que sí le importa es lo que decimos con nuestra boca.
La persona chismosa, la persona criticona o malcriada revela lo que tiene su corazón dentro y no es bueno. Cuidemos nuestras palabras porque ella revelan nuestro crecimiento en la fe. Dejemos a un lado las críticas, los chismes, las burlas, las malas palabras y comencemos a bendecir con nuestras palabras, libres del sarcasmo y la hipocresía, entonces podremos decir Señor, Señor y Jesús nos dirá: heme aquí.
"Señor, purifica mis labios como con Isaías, solo quiero que mis labios hablen del bien que tú has hecho en mí, no hay nada de que gloriarme, no hay nada de que agarrarme más que de ti, la roca inconmovible. Dame la fortaleza para cumplir siempre tu voluntad. Amen"
Bienvenid@!!!
Recibe muuuchas bendiciones de tu Padre Celestial.
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!
Recuerda siempre que Dios te ama con locura!!!
Sonrie siempre pues eres AMAD@!
sábado, 10 de septiembre de 2011
viernes, 9 de septiembre de 2011
"Doy gracias a Cristo Jesús, nuestro Señor, que me hizo capaz, se fió de mí y me confió este ministerio." 1 Tm 1,1-2.12-14
Cuando miro hacia atrás y veo cómo era mi vida antes de comprometerme con el Señor, me sorprendo de cómo El ha querido utilizarme para llevar su palabra pues igual que Pablo era insolente y blasfema. Sin embargo, El tuvo compasión de mí y me fue buscando el lado hasta que no me le pude escapar más. Su gracia abundó más que el pecado.
Todos tenemos un ministerio para el cual fuimos llamados y sin el cual siempre sentiremos que algo nos falta, debemos orar para discernir cuál es y dar el paso en fe para cumplir con lo que nos han encargado confiando en que El el dueño de los resultados.
"Señor ayúdame a ejercer el ministerio que me has confiado con amor, entrega y mucha humildad, recordando siempre que eres tú El que lo dirijes para el bien de mis hermanos. Dame la fuerza para perseverar siempre en tu camino. Amen"
Todos tenemos un ministerio para el cual fuimos llamados y sin el cual siempre sentiremos que algo nos falta, debemos orar para discernir cuál es y dar el paso en fe para cumplir con lo que nos han encargado confiando en que El el dueño de los resultados.
"Señor ayúdame a ejercer el ministerio que me has confiado con amor, entrega y mucha humildad, recordando siempre que eres tú El que lo dirijes para el bien de mis hermanos. Dame la fuerza para perseverar siempre en tu camino. Amen"
jueves, 8 de septiembre de 2011
"Porque yo confío en tu misericordia:alegra mi corazón con tu auxilio." Sal 12,6
La misericordia del Señor no tiene fin, por eso desde antiguo anunció al Mesías a los israelitas. Su amor por nosotros es tan grande que permitió que persiguieran a los primeros cristianos para que pudieramos conocer el evangelio. Todo fue muy bien planificado para nuestra salvación.
Por eso no debemos preocuparnos por lo que nos pasa ya que Dios tiene el control, muchas veces utiliza las desgracias, enfermedades, escasez y muerte para nuestro crecimiento en la fe. El tiene el control perfecto de nuestras vidas y si somos inteligentes, sabremos permanecer fieles ante cualquier circunstancia que se nos presente pues si Dios está con nosotros sin duda que saldremos victoriosos y más fuertes de lo que eramos antes.
"Confío en tu misericordia, Señor, sé que en tu bondad infinita permites que tenga dificultades para que pueda seguir creciendo en ti, me acojo a tu misericordia para que no dejes que nada ni nadie me aparte de tu gracia.¡Gracias Señor por todo! Amen"
Por eso no debemos preocuparnos por lo que nos pasa ya que Dios tiene el control, muchas veces utiliza las desgracias, enfermedades, escasez y muerte para nuestro crecimiento en la fe. El tiene el control perfecto de nuestras vidas y si somos inteligentes, sabremos permanecer fieles ante cualquier circunstancia que se nos presente pues si Dios está con nosotros sin duda que saldremos victoriosos y más fuertes de lo que eramos antes.
"Confío en tu misericordia, Señor, sé que en tu bondad infinita permites que tenga dificultades para que pueda seguir creciendo en ti, me acojo a tu misericordia para que no dejes que nada ni nadie me aparte de tu gracia.¡Gracias Señor por todo! Amen"
miércoles, 7 de septiembre de 2011
"[...]aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra." Col 3, 1-11
Qué dfíicil es en estos tiempos de crisis aspirar sólo a los bienes del cielo. Nos afanamos por poder llegar a fin de mes. Nos preguntamos cada Viernes cuánto subirá la gasolina. Buscamos la manera de subir nuestros ingresos y reducir nuestros gastos.
Poco a poco permitimos que entren a nuestro corazón la preocupación, la ansiedad, el miedo y perdemos la paz que nos da Dios.
Nuestro afán debe estar en no perder esa paz, en recordar que el Señor nos prometió que si buscabamos el reino de Dios primero que todo lo demás, lo demás se añadirá.
No olvidemos esta promesa porque Dios es fiel y la cumplirá. Cuando nos enfocamos en lo que nos falta, nos preocupamos, pero cuando en vez de eso nos enfocamos en lo que tenemos y esperamos en paz las promesas del Señor, cambiamos la ansiedad por agradecimiento y las cosas buenas comienzan a pasar. Puede que no sean las que esperamos pero sí las que necesitamos. Recordemos siempre que nos espera una eternidad con Dios, ese es el bien más preciado que debemos anhelar. No creas que El no está pendiente de tus necesidades materiales, ten fe en que te ayudará a satisfacerlas y verás como llegan siempre. Yo soy testigo de la providencia de Dios material y espiritual, el único requisito es ser fiel a sus mandatos.
"Amado mío, a veces olvido que tú eres el dueño del oro y la plata, me desespero por la situación financiera del país o la mía propia. Ayúdame a poner mi preocupación en buscar de tu reino, en dominar mi carácter y alejarme de todo lo que no te agrada, creciendo con firmeza en mi fe para esperar en tus promesas. Amen"
Poco a poco permitimos que entren a nuestro corazón la preocupación, la ansiedad, el miedo y perdemos la paz que nos da Dios.
Nuestro afán debe estar en no perder esa paz, en recordar que el Señor nos prometió que si buscabamos el reino de Dios primero que todo lo demás, lo demás se añadirá.
No olvidemos esta promesa porque Dios es fiel y la cumplirá. Cuando nos enfocamos en lo que nos falta, nos preocupamos, pero cuando en vez de eso nos enfocamos en lo que tenemos y esperamos en paz las promesas del Señor, cambiamos la ansiedad por agradecimiento y las cosas buenas comienzan a pasar. Puede que no sean las que esperamos pero sí las que necesitamos. Recordemos siempre que nos espera una eternidad con Dios, ese es el bien más preciado que debemos anhelar. No creas que El no está pendiente de tus necesidades materiales, ten fe en que te ayudará a satisfacerlas y verás como llegan siempre. Yo soy testigo de la providencia de Dios material y espiritual, el único requisito es ser fiel a sus mandatos.
"Amado mío, a veces olvido que tú eres el dueño del oro y la plata, me desespero por la situación financiera del país o la mía propia. Ayúdame a poner mi preocupación en buscar de tu reino, en dominar mi carácter y alejarme de todo lo que no te agrada, creciendo con firmeza en mi fe para esperar en tus promesas. Amen"
martes, 6 de septiembre de 2011
"Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades" Lc 6,12-19
¿Estás desanimado, sin fuerzas, te sientes solo? ¿Estás enfermo? Busca a Jesús porque El tiene palabras de vida eterna, palabras que cambiarán tu lamento en baile y te darán las fuerzas para seguir adelante sin importar las circunstancias. Jesús puede sanarte física y emocionalmente. No hay nada que escape a su poder porque El tiene todo el poder, la gloria y el honor.
No tengas miedo de acercarte, sí, es verdad que tendrás que cambiar tu vida, pero El se encargará de hacerlo con tanto amor que no te importará lo que tengas que dejar atrás porque sabrás en lo más profundo de tu corazón que será para que vivas mejor.
Deja que Jesús llene tu vida, deja que su amor te transforme y reconoce que su sacrificio te compró un lugar en el cielo, acepta su salvación, conviértete y cree en el evangelio.
"Padre mío, te doy gracias por enviar a tu Hijo Jesús a morir por mí en la cruz, lo acepto como mi Señor y Salvador y creo que por sus llagas fui sanada, propongo firmemente no volver a pecar y darte gloria con cada paso que dé en mi vida. Amen"
No tengas miedo de acercarte, sí, es verdad que tendrás que cambiar tu vida, pero El se encargará de hacerlo con tanto amor que no te importará lo que tengas que dejar atrás porque sabrás en lo más profundo de tu corazón que será para que vivas mejor.
Deja que Jesús llene tu vida, deja que su amor te transforme y reconoce que su sacrificio te compró un lugar en el cielo, acepta su salvación, conviértete y cree en el evangelio.
"Padre mío, te doy gracias por enviar a tu Hijo Jesús a morir por mí en la cruz, lo acepto como mi Señor y Salvador y creo que por sus llagas fui sanada, propongo firmemente no volver a pecar y darte gloria con cada paso que dé en mi vida. Amen"
lunes, 5 de septiembre de 2011
"Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado." Lc 6, 6-11
Muchas veces andamos como los escribas y fariseos, más pendientes de lo que la persona hace mal que de lo que hace bien, con tal de tener algo con qué criticar al otro.
Al Señor no le agrada esta actitud, pues en su enseñanza nos deja claro el amor que tiene por cada uno de nosotros, entonces es mejor enfocarnos en lo bueno que tienen los demás, porque cada persona tiene un algo de bondad que debemos descubrir para poder amarle como Jesús le ama.
Saquemos de nuestra vida el criticismo inútil y utilicemos la corrección fraterna cuando sea necesario, pidamos al Señor discernimiento para reconocer cuándo y como hay que hacerlo.
"Amado, quiero ser más como tu y menos como los escribas y fariseos, yo quiero aprender a ver lo bueno que hay en todos y actuar con amor y por amor en todo momento, ayúdame a no estar pendiente de las equivocaciones de los demás para hacerles daño con mis comentarios, que sólo abra mi boca para corregir fraternalmente a mis hermanos en pecado. Amén"
Al Señor no le agrada esta actitud, pues en su enseñanza nos deja claro el amor que tiene por cada uno de nosotros, entonces es mejor enfocarnos en lo bueno que tienen los demás, porque cada persona tiene un algo de bondad que debemos descubrir para poder amarle como Jesús le ama.
Saquemos de nuestra vida el criticismo inútil y utilicemos la corrección fraterna cuando sea necesario, pidamos al Señor discernimiento para reconocer cuándo y como hay que hacerlo.
"Amado, quiero ser más como tu y menos como los escribas y fariseos, yo quiero aprender a ver lo bueno que hay en todos y actuar con amor y por amor en todo momento, ayúdame a no estar pendiente de las equivocaciones de los demás para hacerles daño con mis comentarios, que sólo abra mi boca para corregir fraternalmente a mis hermanos en pecado. Amén"
sábado, 3 de septiembre de 2011
"La condición es que permanezcáis cimentados y estables en la fe, e inamovibles en la esperanza del Evangelio que escuchasteis." Col 1, 21-23
He aquí la clave para mantenernos en santidad, permanecer cimentados en la fe y la esperanza del Evangelio. ¿Qué significa esto? Que nos mantendremos en constante estudio de la palabra, la oración y frecuencia de los sacramentos. Cuando hacemos estas cosas con el corazón abierto, el Señor poco a poco nos va transformando.
Recuerdo que en mi juventud veía las cosas de otra manera, pensaba que podía vivir la fe a mi manera y sin comunidad. Entendía que como no hacía mal a nadie estaba súper bien y nadie era más buena que yo. Fue luego de haber cometido muchos errores y asistir a muchos retiros que comencé a entender que se necesita un compromiso real para poder ser un buen cristiano, se necesita tener la disciplina y fuerza de voluntad para dejar atrás a personas, lugares y actitudes que nos apartan de Dios. Fue un proceso muy difícil que aún no termina pero el Señor me da la fuerza de su Santo Espíritu y me hace ver cada día en qué fallo dándome la oportunidad de cambiar, siempre tengo en mi corazón esperanza porque sé en quien he confiado. Tengo un padre celestial que me ama como nadie me ha amado, tengo un salvador que dio su sangre para liberarme del pecado y tengo un abogado que me defiende y me consuela.
¡Es maravilloso este camino y no me pienso salir de él nunca, tampoco quiero que tú lo hagas! Que Dios nos mantenga firmes en a fe y que la esperanza del Evangelio viva siempre en nuestro corazones.
"Quiero, Señor, permanececer siempre firme en ti sin importar las circunstancias pues sé que me librarás de cualquier situación por la que esté atribulado, dame siempre tu Santo Espíritu para que viva en mi tu fuerza, tu esperanza y tu amor, por nuestro Señor Jesucristo. Amen"
Recuerdo que en mi juventud veía las cosas de otra manera, pensaba que podía vivir la fe a mi manera y sin comunidad. Entendía que como no hacía mal a nadie estaba súper bien y nadie era más buena que yo. Fue luego de haber cometido muchos errores y asistir a muchos retiros que comencé a entender que se necesita un compromiso real para poder ser un buen cristiano, se necesita tener la disciplina y fuerza de voluntad para dejar atrás a personas, lugares y actitudes que nos apartan de Dios. Fue un proceso muy difícil que aún no termina pero el Señor me da la fuerza de su Santo Espíritu y me hace ver cada día en qué fallo dándome la oportunidad de cambiar, siempre tengo en mi corazón esperanza porque sé en quien he confiado. Tengo un padre celestial que me ama como nadie me ha amado, tengo un salvador que dio su sangre para liberarme del pecado y tengo un abogado que me defiende y me consuela.
¡Es maravilloso este camino y no me pienso salir de él nunca, tampoco quiero que tú lo hagas! Que Dios nos mantenga firmes en a fe y que la esperanza del Evangelio viva siempre en nuestro corazones.
"Quiero, Señor, permanececer siempre firme en ti sin importar las circunstancias pues sé que me librarás de cualquier situación por la que esté atribulado, dame siempre tu Santo Espíritu para que viva en mi tu fuerza, tu esperanza y tu amor, por nuestro Señor Jesucristo. Amen"
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